Como evitar ser presos de la desesperación y hundirnos en los problemas que tienen solución.

Son varias las causas por las cuales sentimos hundirnos en diferentes problemas que puedan que tengan una solución. Aprender a enfrentar los inconvenientes que ocurren en nuestro diario vivir es de valientes, si pensamos en un cambio y tenemos la voluntad de hacerlo podemos superar la presiones y  dificultades que se nos presenta diariamente.

Siempre hay días en los que nos sentimos afligidos por los muchos problemas que nos pueden llegar a suceder; las peleas en el hogar, las cuentas por pagar, el trabajo en la oficina y los problemas con amistades, son algunas de las dificultades que se nos presentan comúnmente, por estas y más razones desfallecemos  y tocamos fondo hasta hundirnos creyendo que no hay salida.

Son varios los sentimientos que nos agobian, sentimos que Dios nos abandonó, nos abruma la tristeza, depresión, llegan los momentos difíciles y es en ese instante en donde pensamos que todo nuestro mundo se derrumba y no hay solución viable para salir del hueco donde nos encontramos.

Pero, llega el momento donde pensamos y hablamos con nuestro yo interno de las consecuencias que puede causar desvanecer ante un problema que quizá si tiene salida y tomamos la decisión de alejarnos del hueco donde estamos y buscar la mejor solución al inconveniente.

 

En primer lugar se busca la tranquilidad, así se logra despejar la mente y se busca algún recurso que nos ayude a salir de las adversidades que se nos presentó, siempre debemos orar; la fe en Dios nos da ese impulso que se necesita para afrontar las situaciones.

Debemos pensar en todas aquellas soluciones que existen para ponerlas en práctica, o sea debemos creer que nosotros podemos enfrentar cada situación difícil que surgen en la vida, asumirlas con valentía y dignidad, nunca decaer, reflexionar para saber cuáles fueron las razones que nos hicieron sumergir en ese problema. Así terminaremos aprendiendo y tomaremos como una experiencia más lo sucedido y tendremos claro lo que debemos hacer si se nos presenta otra  situación similar.

Por último, siempre debemos recordar que son precisamente en las situaciones adversas en donde tenemos que dar lo mejor de nosotros.